Entre la memoria de Colón y de Panamá al Brown
Entre la memoria de Colón y de Panamá
al Brown. Orlando Acosta Patiño. 9 de abril
de 2018.
Panama Al Brown: los puños que se
abren, fue el documental de Carlos Aguilar exhibido en el marco de la séptima
versión del Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF). La propuesta presentada por Aguilar tiene el
mérito de colocar en las mentes de los
panameños la figura - difusa y lejana-
de un personaje como lo fue Alfonso Teófilo Brown, conocido mundialmente
como Panama Al Brown. Panama Al Brown fue el primer latinoamericano que
conquista un título en el mundo del boxeo y el negro que con orgullo y dificultades
pasea la nacionalidad panameña, en un
periodo convulsionado, confuso, segregado y discriminatorio.
Le pesa a Al Brown, como a las
minoría afroantillana, el estigma de ser panameño y negro. A la historia de Al Brown se le suman la de Irving Saladino,
Ismael Laguna y otros negros que la historia aún no termina de reivindicar por
sus logros y aportes a la nacionalidad panameña.
No voy a dedicarme a comentar el
documental que habla por el mismo, sino más bien extender el alcance de el a la
posibilidad de que el cine, extienda la
memoria más allá de un personaje, y
logre llamar la atención sobre los valores ocultos de las calles y edificios de
la ciudad como la de Colón.
Panama Al Brown: los puños que se
abren, vincula al personaje a su origen natal y particularmente a la ciudad de Colón y su historia. Alfonso Teófilo Brown nace y crece en Colón,
hijo de migrantes negros vinculados al proyecto de desarrollo transistmico,
donde las propuestas tecnológicas de transporte, colocan a esa ciudad en
espacios de producción únicas e inusuales en el mundo a finales del siglo XIX y
siglo XX. Parte del documental se recrea
en Paris y otras ciudades europeas. Ausente en el documental un paralelismo
entre otros panameños blancos en Paris,
de aquellos años, vinculados a las artes y la música.
Regreso a Colón, que en otro momento
la destaqué como más que negros y cimarrones. La principal ciudad en el Atlántico panameño tiene una data fundacional
cifrada- al contrario del documental- el 12 de octubre de 1850 cuando la Cámara
Provincial de Panamá legaliza el nuevo asentamiento creando el distrito
parroquial denominado Colón. (Tejeira,
2012). Es la única ciudad
vinculada a la historia de un puerto y al primer ferrocarril transoceánico que
aún está relacionada a estos elementos.
Tiene entre sus calles y avenidas toda una historia aún por contar y
entender.
Uno de los valores que llevaría a la
ciudad de Colón a ser reconocido como un patrimonio mundial sería aquel, como
afirmara Eduardo Tejeira en ser -sino la única ciudad- en la región cuya
funcionalidad está hoy está vinculada a
un puerto y al primer ferrocarril transoceánico.
Colón se encuentra hoy sumida en una
crisis institucional de equipamiento e infraestructura física, social y
económica. Es escenario de contradicciones culturales y territoriales difíciles
de describir. Las tensiones sociales y
económicas de Colon hoy no son distintas a las del Colon de ayer, el Colón de
Al Brown.
Las intervenciones urbanas de la isla
Manzanillo, expulsan hoy, como expulsó a Al Brown, a los colonenses fuera de la
ciudad de Colón. La propuesta para la
conservación y promoción del centro histórico de Colón ignoran la centralidad
de la ciudad como elemento clave para su revitalización. La centralidad a la
que tienen derechos los ciudadanos. ¿Hubo
o hay recursos dentro del Proyecto de Renovación Urbana de Colón para remozar y ampliar la Arena Panamá Al Brown en Colón? Son parte de la inversión del proyecto de
renovación urbana dineros para afirmar la identidad del centro histórico de
Colón y no para la expulsión de su población a la periférica urbana?
En un esquema de exclusión de la
centralidad urbana, el patrimonio humano, actor clave de la identidad de Colón, con su
música, gastronomía, deporte y cultura en general, no tendrá la oportunidad de seguir
reproduciendo y transformado su propia historia y las de ellos mismos como
panameños que son.
Reconocer, entender, conservar y
democratizar el centro histórico de Colón es una manera de hacerle tributo a
los aportes culturales de los panameños negros de esa provincia. Panama Al Brown: los puños que se abren, el
documental y el cine, coloca la dimensión territorial como el inicio de reconocer y valorar los talentos
ocultos y universales, como el del gran boxeador negro de Colón.
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